Mundo ficciónIniciar sesiónMe senté un rato en un banco, suspirando. Estuve a punto de romperle la cara al cliente por lo que hizo, pero me aguanté. Sí que era terrible la vida de los que no tenían nada. De seguro mi mamá pasó por ese tipo de humillaciones. Según lo que me dijo mi tía Lucila, ellas eran muy pobres. Tenían que bajar la cabeza y tragarse la rabia cuando pasaba algo así para no perder el trabajo. La tía esta







