Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
Kenet no insistió. Sabía que no iba a lograr nada más. También, porque estaba consciente de que tenía razón en todo lo que había dicho. Botó todo su aire y salimos del despacho. La fiesta se desarrolló sin problemas. Hasta bailé con Lily, que me abrazó y besó emocionada.
—Sé que sigues molesto Ale, pero necesito que duermas conmigo, sabes por qué. No sé si pue






