Mundo de ficçãoIniciar sessãoALESSIA:
Seguí a Filomena todavía anonadada con lo sucedido. Nos introdujimos en la estancia donde tres señores estaban sentados en una mesa mirando diferentes expedientes. Me percaté de que no le había preguntado a mi prima qué íbamos a estudiar en esa escuela. A mí ya me tocaba entrar en la mejor universidad de diseño en París, que era mi sueño.
—Buenos días, Filomena Moret —salud&oac






