Capítulo 65 — Cassian herido
La batalla estaba ganada, pero el precio fue alto. Cassian, con el hombro vendado, aún sonreía cuando se desplomó. Elena lo sostuvo apenas, sintió su cuerpo pesado deslizarse contra el de ella.
— ¡Cassian! —gritó.
— No es nada —murmuró él—. Solo un poco de sangre.
Pero no era solo un poco. La herida del hombro se había infectado — la hoja del mercenario estaba sucia, envenenada quizá. La fiebre subió en pocas horas, devorando el cuerpo poderoso del Alfa.
Lo traslada