Capítulo 66 — Despertar de Cassian
Al noveno día, Cassian abrió los ojos.
De verdad abiertos. No aquel delirio febril donde hablaba con muertos, no aquella semiconsciencia donde murmuraba nombres olvidados. Una lucidez plena, completa. Sus pupilas color miel recorrieron la estancia — la enfermería reconstruida, las paredes blancas, el sol entrando por la ventana.
Elena dormía en una silla, con la cabeza echada hacia atrás, el cabello alborotado. Julian estaba tumbado en el suelo, enrollado en u