Un beso de despedida.
—Para nada, podemos aguantarte un rato más—digo juguetona. Él se finge ofendido. En ese instante el juego donde se subió Connor se detiene y mi pequeño corre hasta mí.
—Él es mi hijo, Connor —digo. Dereck lo saluda. Entonces Connor lo ignora. Hace eso con los extraños.
—Disculpa, tiene una condición que lo hace comportarse así. Pero deja que te conozca más.
—Esta bien, puedo entenderlo —Comenzamos a caminar. Connor empieza a pedir que le lave las manos.
—Oh, espera cariño —digo y le pongo de