Sin rastros de Alexander.
Un mes después.
Fueron días de mucha ansiedad. No sabía nada de Alexander y eso me estaba causando mucho conflicto interior. Anhelaba poder decirle que no me había casado, pero el decidió desaparecer del planeta. Casi que me la pasaba pegada del teléfono pero empezaba a creer que nunca volvería a saber de él . Empezaba a dejar que la negatividad me dominara y a volverme una amargada resentida con mi vida. Así pasaron una, dos y varias semanas más.
Mi pensamiento al despertar era él y al irme