Planes arruinados.
—Tengo noticias, me quedaré en Brampton, no me voy a alejar de mis hijos solo por los caprichos de Adele —dice Alexander días después. Vino por los niños y aunque siento un poco de temor, debo pensar también en que ellos necesitan a su padre en sus vidas.
—Me alegra muchísimo… por los niños, claro. ¿Vas a entrar? Te ofrezco un café.
—No. Estoy bien, ven pequeña —Sophie parece encantada con irse a sus brazos. Connor corre escaleras abajo portando su bolso y lleva puesta la gorra azul que le de