Un vil engaño.
—¿ De verdad sales con ese payaso?—pregunta mientras se coloca la ropa. Me mira con gesto soberbio. Respiro hondo y me levanto cubriendome con las sábanas.
—Si. ¿ que pretendes? ¿ que viva toda la vida creyendo en cuentos de hada contigo Alexander? Yo también tengo derecho a …—aprieta mi cara entre su mano con suavidad sin dejarme terminar y me mira con intensidad.
—Sabes que no es a él a quien amas , pobre, lo harás sufrir mucho porque cada vez que yo te bese no podrás resistirte y vendrás c