La boda.
—¿ Dónde estás maldición Alexander?» Adele me llama al teléfono. Voy en un auto rumbo a mi avioneta privada. Regresaré a casa y le dejé dinero en el hotel para que tomara un vuelo y regresara a Montreal. Es lo más que estoy dispuesto a hacer por esa mentirosa mujer.
« Voy a casa»
« ¿ Acaso te has ido sin mi? Creí que todo mejoraria entre tú y yo Alexander y me has dejado aquí , botada en Brampton»
«Te dejé para el boleto, no te quejes»
« ¿Dinero? Siempre resuelves todo con dinero Alexander