A los pocos minutos de que se marchara la patrulla de las fuerzas de seguridad apareció la madre de los gemelos.
– Cariño, ¿qué buscaba ese coche que acaba de salir de nuestra puerta?
– ¡Son tus hijas!
- Dios mío ! ¿Qué hicieron?
"Acaban de ser esposados por la policía", respondió el padre.
– Por favor, deja de bromear y dime ¿dónde están?
-¿Por qué no me crees? ¡Pero lo digo en serio!
- Dios mío ! gritó la madre, con las manos en la cabeza. ¿Qué hicieron?
-¡No lo sé y ni siquiera quisiera sabe