- Está bien, adiós.
Martín se apresuró hacia la puerta y desapareció unos segundos después.
***
La librería Privat se iluminó con mil luces durante esta velada encantadora. Los estantes estaban repletos de libros esperando a ser descubiertos. El ambiente era eléctrico mientras los invitados se agolpaban alrededor de mesas cargadas de novelas prometedoras. Murmullos apasionados y carcajadas resonaron en el aire.
Vestida con un hermoso traje, Emma estaba sentada en una silla junto a una gran mesa