Capítulo 15. ¡No otra vez!
Isaac
—¿Harry? —saluda Victoria—. Qué coincidencia, Ava viene de camino para comer.
—Buenas tardes, mi luna. —Le da un apretón de manos que ella corresponde—. Justo hablé con ella y me comentó lo mismo.
—Victoria. —Llego a su lado y me apodero de su cintura con posesividad—. Te presento a tu nuevo custodio —digo, esperando que arme un berrinche de niña caprichosa y me explique las miles de razones por las que no necesita de un guardaespaldas, pero el reclamo nunca llega, lo cual me sorprende.
—