POV Astra
Vi cómo los ojos de Albert se incendiaban.
Era fuego puro. Rabia. Desesperación.
Dio varios pasos hacia mí con el cuerpo rígido, como si estuviera a punto de perder el control otra vez, pero mi padre se interpuso antes de que pudiera acercarse demasiado.
La presencia de papá era aplastante. Autoritaria. Peligrosa.
Albert se detuvo de golpe al verlo frente a él.
—Acéptalo o niégate —dijo mi padre con una voz helada—. Decide. O mi hija… o tu bastardo.
El silencio cayó sobre el pasillo de