POV Verena
—Esto lo va a saber Azkarion D’Argent —escupió él, con una sonrisa torcida que me heló la sangre—. Ya verás si no lo lamentarás.
Sus ojos recorrían mi cuerpo con un desprecio sucio, calculado, como si disfrutara cada segundo de mi incomodidad.
—¡Puta barata! —añadió, dando un paso hacia mí—. No te voy a dejar abrir la boca.
El miedo me golpeó sin aviso. No fue digno ni valiente. Fue puro instinto.
Corrí. Sí, corrí como una vil gallina, como alguien que solo quiere salvarse, y en ese m