POV Verena
Pronto apareció el doctor, y bastó una sola mirada para que mi cuerpo reaccionara antes que mi mente. Su rostro estaba serio, demasiado serio, y sus hombros parecían encorvados bajo un peso invisible, como si ya supiera que sus palabras iban a romper algo irremediable.
En cuanto lo vi, sentí que el aire cambiaba de densidad. Respirar se volvió un esfuerzo consciente. Mis pulmones no se llenaban del todo.
Mi corazón comenzó a latir con violencia, desbocado, como si intentara huir antes