POV Azkarion
Me vestí con rapidez, con manos torpes, tensas, como si cada botón y cada prenda colocada al azar fueran un reflejo exacto del caos que me consumía por dentro.
El cuerpo me obedecía, pero la mente iba muy por delante, atrapada en una furia que no conocía freno ni lógica.
Cada segundo que perdía me parecía una traición, no al tiempo, sino a la rabia que ardía en mis entrañas como un incendio antiguo.
No me permití pensar. Pensar era dudar. Y yo no quería dudar.
Salí de la habitación