POV Azkarion
Me alejé de ahí casi a ciegas, con el cuerpo rígido y la mente en llamas. Estaba furioso. No, furioso, no alcanzaba a describirlo.
Estaba poseído por una mezcla venenosa de celos, rabia y algo oscuro que me devoraba desde el estómago hasta el pecho, como un demonio despertando dentro de mí.
No podía verla. No en ese momento. No sin gritarle, sin sacudirla, sin exigirle que me dijera quién demonios era él.
¿Quién es él?
La sola idea de que exista otro, de que haya un nombre, un rostr