POV Azkarion
Me alejé de ahí casi a ciegas, con el cuerpo rígido y la mente en llamas. Estaba furioso. No, furioso, no alcanzaba a describirlo.
Estaba poseído por una mezcla venenosa de celos, rabia y algo oscuro que me devoraba desde el estómago hasta el pecho, como un demonio despertando dentro de mí.
No podía verla. No en ese momento. No sin gritarle, sin sacudirla, sin exigirle que me dijera quién demonios era él.
¿Quién es él?
La sola idea de que exista otro, de que haya un nombre, un rostro, unas manos que no sean las mías… me enloquece.
Me frustra. Me enferma. Siento una urgencia violenta de saber quién es y arrancarlo de raíz de su vida. Matarlo. Sí. Matarlo.
La palabra no me asusta. Se forma en mi mente con una claridad brutal, casi reconfortante.
Estoy loco y no me importa.
¿Por qué existe otro?
La imaginación me tortura sin piedad.
Pensar que él la besó, que la tocó, que la sostuvo entre sus brazos como si tuviera derecho… me hace hervir la sangre. Imaginar que la amó, que l