POV Emma
Salimos tomados de la mano, pero yo estaba ida, como si mi cuerpo avanzara sin pedir permiso a mi mente.
Sentía los dedos de Akron entrelazados con los míos, cálidos, firmes, como un ancla, y aun así tenía la sensación de estar flotando, de no pertenecer del todo a ese momento.
Cada paso se sentía ajeno, como si observara mi propia vida desde fuera, como si fuera espectadora de una historia que avanzaba sin consultarme.
El mundo seguía girando con normalidad. La gente hablaba, caminaba