POV Azkariel
La cargo a horcajadas y camino con ella entre mis brazos hasta la habitación, sintiendo su cuerpo aferrarse al mío como si temiera que en cualquier momento pudiera desaparecer. Su respiración roza mi cuello, cálida, temblorosa, y eso me sacude más de lo que quiero admitir.
Al llegar, me detengo junto a la cama. La miro a los ojos, esos ojos que han visto demasiado en tan poco tiempo, y beso su frente con suavidad, como si quisiera borrar cualquier rastro de dolor.
—Descansa…
Ella no