POV Anyra.
A la mañana siguiente.
Abro los ojos lentamente, como si mi cuerpo se resistiera a regresar a la realidad. Por un momento, todo es calma… hasta que giro el rostro y lo veo. Azkariel duerme a mi lado, su respiración profunda, su expresión relajada, tan distinta al hombre implacable que todos conocen.
Lo observo unos segundos más de lo necesario. Hay algo en él que me da paz… y al mismo tiempo, me inquieta.
Me levanto con cuidado de no despertarlo y camino hacia el balcón. El aire fresc