Mundo ficciónIniciar sesiónSin escapatoria
Gina
Una brisa helada se colaba por aquella ventana abierta. Al mirar con detenimiento la habitación, algo se apretó en mi bajo vientre.
Alessio bajó despacio la cremallera de mi vestido y este cayó a mis pies. Opté por la más insípida ropa interior que ni siquiera combinaba. Nunca imaginé que esta noche terminaría en los brazos del italiano. Me levantó por la c







