Me encontraba mucho mejor. Caminé por las calles del pueblo con la frente en alto. Era gratificante notar que la atmósfera había cambiado drásticamente, pues la gente ya había dejado de murmurar cosas hirientes sobre mí a mis espaldas.
Desde que se corrió la voz de que Zoé era quien estaba con una bruja en su propia casa, las miradas de desprecio se habían transformado en gestos de disculpa.
Al llegar a la cabaña de Seth, la puerta se abrió antes de que pudiera tocar. Lilia salió disparada y