Bajo la presión de los labios de Seth, el tiempo parecía detenerse. Fingí estar inconsciente y me permití saborear mi primer beso, ese contacto hacía vibrar cada fibra de mi ser.
Era un sentimiento desconocido, casi eléctrico. Por desgracia, toda esa magia se acabó cuando mi cuerpo reaccionó al agua en mis pulmones y terminé expulsando todo al toser varias veces.
—¿Eloise? ¿Estás bien?
Las cosquillas en mi estómago desaparecieron cuando recordé la criatura que me atacó.
Abrí los ojos.
—¡¿Q