Puesto de vigilancia en Frilsia, reino de Arkhamis
—¿A cuántos encontraste, Magak? —preguntó el rey, sentándose para descansar del reciente viaje a Nuante.
—A dos, majestad. Aún no puedo creerlo. Sus superiores dicen que son buenos soldados, leales sirvientes del reino.
—Todo es una farsa, Magak. Han tenido veinte años para mejorar sus tácticas. Esas bestias infernales han aprendido a vivir entre nosotros, imitando nuestras conductas, incluso nuestras emociones. ¿Qué hiciste con ellos?
—