POV Gianna
Él detuvo el beso.
Fue un movimiento firme, pero no brusco, como si estuviera luchando contra algo dentro de sí mismo. Sentí el cambio de inmediato, la distancia repentina, el aire frío entre nosotros.
—Gianna… —dijo, y su voz era ronca, cargada de algo que no supe descifrar del todo—. Debes dormir, mañana a primera hora nos vamos.
Me quedé quieta un segundo, todavía procesando lo que acababa de pasar, con el corazón latiendo demasiado rápido.
Luego reaccioné.
Me alejé de él con torpe