POV Gianna
Los dos meses pasaron más rápido de lo que imaginé.
Al principio pensé que no podría con todo. Que la presión me superaría, que en algún momento dudaría de mí misma y todo se vendría abajo. Pero no fue así.
Cada día dentro de la empresa Gia se convirtió en una especie de refugio… y al mismo tiempo, en un desafío constante que me obligaba a dar lo mejor de mí.
Los maestros orfebres eran extraordinarios.
Hombres y mujeres con años de experiencia, manos firmes y una precisión casi artís