—Hola... ¿Puedo ayudarte?
Camino despacio hacia él, quien está a unos cuantos pasos de la entrada.
¿Cómo la vida puede ser tan irónica?, ¿será el destino que juega con nosotros? No imaginé volver a verlo de nuevo, y aquí se encuentra ahora frente a mí, malherido y buscando ayuda con la mirada en sus ojos verdes.
—Me han asaltado, creo que estoy herido. —Su voz suena extraña, como si no pudiera respirar.
Observo que palpa su estómago por encima del camisón empapado de sangre. Entonces, mi instin