—Gabriel... ¿Qué estás...?
Si ya no respiro, esto que acaba de hacer me ha hecho jadear debido a la impresión.
Mueve sus labios desde mi clavícula hacia la barbilla, deposita una pequeña mordida sobre mi labio inferior y de inmediato se apodera de mi boca en un beso húmedo y tremendamente apasionado. Es imposible no seguirle el ritmo, besa muy bien, sin embargo, el rostro y los sentimientos por Kylian vienen a mi mente, así que logro reaccionar a tiempo y lo alejo de mí.
—¿Acaso lo amas a él?