Altagracia frenó en seco. No esperaba encontrarse con Elizabeth, y menos después de lo ocurrido con Xavier la última vez… cuando no dudó en matar a Samuel.
—¡Elizabeth! —murmuró entre dientes, apretando la mandíbula.
Elizabeth la observó de arriba abajo mientras daba un sorbo a su copa. Altagracia escaneó el lugar con la mirada; al notar que su hermana estaba sola y visiblemente afectada, su expresión cambió. Sus ojos se oscurecieron, y una sonrisa burlona se dibujó en su rostro, como si tuvier