En este momento me encuentro en el departamento, los niños están corriendo por todos lados, llenando el espacio con su energía desbordante. Su nana los dejó conmigo en el restaurante y se marchó, dejándome con estos pequeños demonios que parecen tener un talento especial para causar caos.
Mientras trato de organizarme, puedo observar la cara de Elijan, que refleja una mezcla de frustración y enojo mientras ambos corren y suben las escaleras riendo a carcajadas. Él ordenó que preparen un cuarto