La mujer del Cóndor: 23. ¿Michael es el Cóndor?
Regina
Cuando Michael y yo regresamos de cabalgar, parecía incapaz de mantener sus manos alejadas de mí. Me rodeaba con sus brazos, y sus labios se entretenían dejando pequeños besos en mi cuello. Intentaba no sucumbir del todo a sus caricias, pero no podía evitar reírme por sus movimientos juguetones.
—¡Michael! —protesté, empujándolo suavemente cuando comenzó a cosquillearme con su barba incipiente.
—Me gusta verte así, rubia —dijo con una sonrisa maliciosa, inclinándose para dejar otro