C A P Í T U L O | D I E Z .
Nica.
La cosa no podía estar más tensa, dos días después las aguas seguían turbias. Tenía guardaespaldas hasta para ir al baño.
Me cargaba un cabreo de los cojones.
Para oscurecer más la situación, Kostya parecía evitarme. Nunca estaba en los lugares que frecuentaba, al menos no a la vista, llegaba a la mansión a altas horas de la noche, y se iba temprano en la mañana.
¿Qué clase de juego era este?.
Fuera el que fuera, no me gustaba ni un pelo. Hacer lo que hicimos, para luego alejarse, no me p