Capítulo 7. Al abrir los ojos
ELENA
Abrí los ojos lentamente. Por un instante, no supe dónde estaba. Y entonces lo sentí. El calor de su cuerpo junto al mío, su brazo sobre mi cintura y su respiración.
Era Lycan.
Estaba allí, a mi lado, profundamente dormido. Su cabello oscuro, estaba todo revuelto, le caía sobre la frente, y sus labios entreabiertos dejaban escapar un suspiro. Lo observé sin moverme, con el corazón acelerado. Pero mi tranquilidad duró muy poco.
Me puse nerviosa al notar la luz de sol, ya había comenzado a