Capítulo 13. El callejón
ELENA
El lobo seguía ah, pisándome la espalda, apretándome contra el suelo. No sabía cuánto tiempo había pasado, minutos, tal vez o una eternidad. La música del evento aún se escuchaba a lo lejos. Mientras todos celebraban, yo estaba en un callejón sin salida, derrotada.
Giré la cabeza apenas unos centímetros, lo suficiente para ver sombras al final del callejón. Cinco personas caminaban hacia nosotros. Mis padres, Gabriel y los otros dos no los conocía.
El hombre que me estaba pisando se apar