Donde habita el Alma
Lía corría sin mirar atrás. Ahora se arrepentía de prometer descuidadamente su regreso para el anochecer, Exhalo agotada y detuvo el paso. En su forma humana podía demorar más de lo pensado. Pero además de pensar en el tiempo sentía una gran emoción de llegar al lugar elegido. Continuó corriendo tomando pequeños descansos caminando, pero nunca se detuvo desde que salió.
El sol descendía lentamente entre las copas de los árboles, pintando el cielo de tonos cálidos que se fil