Trabajo en las Afueras
La caminata hasta la frontera este no fue difícil, pero sí extensa. El clima húmedo y el cielo cubierto presagiaban una tormenta temprana, aunque eso no detuvo a Kael. Le había pedido que lo acompañara con un gesto que casi parecía una invitación personal, no una orden como tantas otras. Lía, con los niños a salvo en casa bajo el cuidado de Hele Y Meyrick…y la escuela cerrada por el día, no encontró excusas para negarse.
-Creo que tú y Hele tienen un acuerdo a mis espalda