Capítulo 40: Un toque de vida
Los días siguientes a la llegada de los diseñadores fueron un torbellino de novedades para Violet. La mansión, que al principio le había parecido un monumento imponente, silencioso y algo impersonal, comenzaba a transformarse bajo su influencia, desprendiéndose de su fría formalidad. Adrián cumplía cada una de sus peticiones con una eficiencia casi militar que la asombraba.
El primer día, un equipo de diseñadores desplegó catálogos y muestras en el gran salón; al