Jaqueline
Las paredes parecían girar frente a mis ojos. Primero el impacto de la pelea. Alexandre y Gustavo, dos hombres fuertes y alterados, a punto de volver a enzarzarse. Mi corazón se aceleraba, el miedo dominaba cada parte de mi cuerpo. Pero, de pronto, la confusión se transformó en algo mucho peor, algo que jamás imaginé escuchar en mi vida.
—Jaqueline es mi hija, Alexandre…
Sentí como si el suelo hubiera desaparecido bajo mis pies. Mis ojos se abrieron de par en par, incrédulos ante aque