Gustavo
Desde que mi padre descubrió que Jaqueline es su hija, el ambiente en casa siempre ha sido tenso. Entré a la sala en silencio, pero enseguida percibí la tensión en el aire. Mi padre caminaba de un lado a otro, con las manos atrás y la mirada distante, de quien ya estaba maquinando otro de sus planes. Julio estaba hundido en el sofá, con el celular en la mano, pero atento a la conversación.
—A Jaqueline le impresionó la fundación —dijo mi hermano, con ese tono satisfecho de siempre—. Se