60. ¿Me dirás lo que te aflige?
«Sí»
Selene miró a Henry y dio un paso atrás. Ni en sus momentos más extraños, llegó a pensar que Henry era capaz de algo semejante, pero sí que se había equivocado.
—No sé cómo puede estar tan ciega contigo, Henry —dijo con cierta dificultad.
—Esto no es culpa mía, Selene. Si tienes que encontrar un culpable mira al hombre a tu lado y lo encontrarás —le dijo con una ligera sonrisa.
Selene apretó las manos en dos puños, su mandíbula se tensó y un gruñido casi salió de su garganta.
—No culpes a