48. Lo quiero todo de ti
Selene se giró asustada y sentía su corazón como si se fuera a salir de su pecho. Ella había pensado en dar una vuelta tranquila y sola, pero no se imaginó que Henry se atreviera a buscarla, mucho menos, después de que ella había estado alejada de él.
—Henry… ¿Qué haces acá? —preguntó, mientras sus ojos iban hacia atrás de él, esperando que nadie los viera solos y pensara lo que no era.
—Selene, ¿qué sucede? —preguntó Henry con tono suave —. Te extrañé.
Los ojos de Selene se abrieron ante es