47. Discreción
—¿Qué es esto? —preguntó Frederick conteniendo la rabia que sentía en ese momento.
—Su Majestad, lo siento… —contestó el hombre asustadizo —. Un hombre con el traje de la Guardia Real y con una carta con su sello fue por los bandidos que los atacaron a usted y a su prometida, todo parecía estar en orden y mis hombres no dudaron en seguir las órdenes escritas, pensamos que fue obra suya.
La Reina Madre se levantó como si fuera impulsada por una fuerza mayor.
—¿Cómo que has sufrido un ataque? —c