Todo lo que estaba pasando tenía a Maximilien en la cuerda floja emocional, su humor estaba pésimo los últimos días y no podía controlar sus emociones, todo lo que se acercaba a él llevaba las represalias de su decadencia, y no era para menos, la desilusión de que los hijos de Amelia no fuesen suyos, lo llevaron a un completo declive emocional. Y ni hablar de la situación de su patrimonio.
Dos semanas más tarde
—Mi amor, te tengo una excelente noticia —Selene se sentó frente a Maximilien, quie