65. Gracias Logan
CID
Ni siquiera sé de donde saco la voluntad para poder moverme, pero lo hago. Camino hacia el estrado en donde mi padre ha estado hablando mientras de vez en cuando me entierra su mirada en la carne. Trago saliva con dificultad, porque, aunque soy un buen orador, esta mierda me ha tomado por desprevenido. Sé que todos me miran, tienen sus ojos y sus críticas puestas en mí y también sé que esperan de mí el primer error para de meritar todo lo que puedo llegar a ser.
Llego hasta donde está mi pa