Alessio
—No me vengas a hablar mal de los muertos con facilidad y respeta su memoria —dijo mi hermana entre dientes y se acercó directo a golpearla por lo que Massimo la tuvo que aguantar—. ¡No tienes derecho a decir una mierda de él!
—Vive en tu burbuja, pero fue un picaflor que iba de aquí para allá, uno que no dudaba en meter a mujeres de otras mafias para ser lo suficiente inteligente de que no lo atrapasen en pleno lío, así que aterriza —espetó esta y supe que algo de verdad debía haber en