La vida me estaba dando una mala, pero muy mala pasada, una de esas que te sacuden el alma por completo para luego darte en todo el núcleo y recordarte lo que pude ser o no haber sido. De esa forma era que podía ver todo lo que se estaba cociendo en mis narices, así que cuando mi hermana hizo esa pregunta, no tenía una respuesta clara, solo miré al niño que tanto parecido tenía con mi hermano como para entender que había una posibilidad, una pequeña, de que pudiese ser el heredero Milano.
—Me a