POV Gael
—¡Arya! ¡Abre los ojos! —La llamé a gritos, pero por más que la sacudía no volvía en sí.
El sonido de la sirena, los paramédicos tratando de ayudar, todo parecía un sueño o peor aún una pesadilla.
El espacio dentro de la ambulancia me recordaba el accidente que cobró la vida de mi esposa años atrás.
“¡No puede ser!, ahora que me vuelvo enamorar la vida me vuelva a arrebatar el amor, no.”
En la camilla, Arya —mi Arya, la mujer que había llenado de color mi vida gris se retorcía en una