Arya.
Esa discusión rayaba en lo absurdo yo intentando ayudarlo y él negándose a salir de su letargo. Cuando lo escuché llamarme me detuve.
—¿Me estás pidiendo ayuda? ¿En serio me necesitas?
—Te estoy pidiendo que recuerdes quién eras antes de ese infortunio. Solíamos ser un equipo. Sabes perfectamente cómo piensa el mercado. Y yo necesito a alguien en quien pueda confiar.
Se quedó mirándome durante un largo minuto, hubo un silencio, pude escuchar mi propia respiración y el sutil latido del b