—Vamos a dormir y hablamos eso mañana. —Fue lo único que se me ocurrió decir.
Iba rumbo a mi habitación cuando él me tomó del brazo con suavidad.
—¿Es solo colocar una fecha? ¿Ya no te quieres casar conmigo?
Se estaba haciendo el dramático, es lo que saben hacer los hombres.
Él seguía esperando que yo le respondiera, su actitud rayaba en lo impaciente.
Me tomó por la mano y me dirigió a la barra de la cocina, me senté en esa silla alta y me crucé de brazos. Aparte de insegura tenía mucho cansa